Sólo un puñado de gente lo sabe. No sé si será correcto exponerlo. Sucedió hace 20 años, era joven y curioso. Aquel mensaje nos tomó de sorpresa, y hasta ahora hemos vivido con el secreto.
Era de noche, quizá las 10. Los sensores captaron una señal no esperada, proveniente de un objeto conocido, olvidado por la humanidad hace pocos años. El viejo Voyager se había reactivado. "Imposible" dijo uno de nosotros. Claro, la vieja sonda inclusive había superado los años de vida esperados. Lo que aconteció después nos dejó perplejos. Según los cálculos que hicimos, la señal que nos era enviada, había sido emitida hace 18 horas. Era una serie de fotografías de un objeto metálico, que consistía de dos partes importantes. Un grabado y un contador. El grabado mostraba la construcción de un mensaje, junto a una especie de piedra de Rosetta, y el contador mostraba el tiempo en en que había sido enviado, qué es algo muy astuto de parte de los mensajeros. Luego de mirarnos, decidimos no avisar a nadie hasta descifrar el mensaje. 33 horas demoramos en descifrarlo, no podíamos creer, ni queríamos hacerlo. El contador incorporado fue el más fácil de descifrar, pero el tiempo que señalaba era absurdo, 9 millones de años. El mensaje, corto, simple, desesperanzador . Grabadas quedarán esas palabras que leímos aquel día.
"Al viajero que encuentre este objeto, ha de saber que está solo. Miles de años hemos buscado a través del infinito, y no hemos encontrado a nadie más. Tal vez sí éramos especiales, y lo echamos a perder. Que en este objeto quede grabado el último mensaje de nuestra especie. Suerte al viajero que encuentre este objeto, y sepa que existió alguna vez la raza humana"
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